*Serena POV*
–¿Qué haces Serena? Ya te lo dije ¡No-soy-tu-novio! ¡No
lo soy! –Fruncí el entrecejo luego de que el muy maldito me cortó el beso y
salió caminando lejos de mí, dejándome sola entre toda esa multitud de idiotas.
–¡Mat, MAT! –Lo llamé, pero no volvió. ¡Idiota!
Tenía ganas de gritarle, pero… No lo logré. Lo amo, no
quiero alejarlo más de lo que ya se aleja el solo. ‘Paciencia corazón,
paciencia’ eso suele decirme Emilio cuando le cuento lo que pasa. Rodé los ojos
enojada con él y Candy acarició mi brazo ¿Me está dando compasión? ¿LA MUY
IDIOTA ME ESTA CONSOLANDO?
–¡No me toques! ¡Son todos unos idiotas! –Me quejé muy
enojada caminando hacia el ventanal.
Creo que ya es tiempo de rendirme… Me cansé de él y de su
mierda… Vamos… Soy inteligente, y rica… y Sexy sin duda. ¿Quién no querría
estar conmigo?
–¡Cuidado! –Alguien me anticipó sobre algo.
–¡Ahhg! –Grité, cayendo. Mierda ya estoy alcoholizada.
Me tomaron por la cintura justo cuando casi caigo a la
pileta. Suspiré al verme totalmente seca entre los brazos de… Levanté la vista
y… No puede ser…
–¡No! ¡No, no, no! ¡No tenías que ser vos, tenía que ser
Matheo! –Exploté y mis lágrimas me dañaban por dentro.
¿Lautaro? ¿Por qué él? Lloré más fuerte entre sollozos…
Yo no lloro, no. Este me abrazó y lo alejé.
–¡Soltame! ¡No me toques! –Gruñí y caminé solo dos pasos
cuando caí.
Pronto sentí que respiraba agua y tragaba agua y… Todo
era agua. Pude salir a la superficie cuando él reía, pero… Yo no sé nadar. No
lograba localizar mi liberación de oxigeno ni cómo recuperarlo, los miembros
del cuerpo me pesaban, me estaba abandonando…
–Mierda… ¿Serena? –Me ahogué y pronto sentía que me
estaba descompensando, mi presión estaba bajando. Voy a desmayarme pronto. –¡SERENA!
–Gritó una vez más. Pero era tarde, estaba deseosa de abandonarme, de
abandonarlo todo… No tengo nada que perder no, el chico que amo no me
corresponde, nada que perder Serena Puta Bandi, nada que perder…
Cuando sentía que casi termino de perder la consciencia,
siento como me revive una presión en la boca, que lleva oxígeno hacia mis
pulmones haciendo presión me hacen querer toser.
Me alejo de esa persona, húmeda también, para toser toda
el agua estancada dentro de orificios en donde no tendrían que haber ingresado,
como mi nariz por ejemplo.
–Mier.da que as.co –Tosí expulsando el agua salada con
gusto al asqueroso cloro también. Me limpié la nariz con una toalla que tenía
al lado y siento como que mi vida se
arruinó en el preciso momento en el que decidí venir a este maldito lugar.
–¿Estas bien? –Asentí notando que este idiota, después de
todo, me salvó la vida.
–Gracias. –Bastante seca y me reincorporé aunque, pronto
me agarró un mareo. Lautaro me agarró una vez más. –No me siento bien.
–Voy a llevarte a tu casa. –Lo alejé cuanto pude.
–No a mi casa no… –Murmuré. Me tomó entre brazos.
–Sos tan hermosa… –Murmuró. ¡Oh al menos él lo notó!
Noten mi sarcasmo, todos sabemos que soy hermosa.
–Ay no, no me vengas con tus estupideces… –Levantó una
ceja.
–¿Es una estupidez decirte que sos hermosa? Wow, no sabía
que hasta los halagos te molestaban… –Bueno, o tiene razón, o estoy muy ebria.
–Está bien, lo lamento. Y… –Miré hacia mis costados. –Tengo
que admitir que también sos lindo bien vestido, no con esas mierdas con las que
te vestís. ¡Das asco! –Dije y este rió.
–Gracias Serena. –Aseguró. Llegamos a su auto y me sentó
sobre el baúl. –¿A dónde queres ir? –Preguntó, a cualquier lado, menos a mi
casa.
–Con vos… –Dije y miré a sus ojos. Sip, eso quiero. Note
como extendió sus ojos sorprendido y tragaba saliva.
–¿Co.co.co conmigo? –Preguntó precipitado. Él gusta de mí
y me siento muy mal para estar sola.
–¿Queres… quedarte conmigo por favor? –Respondí al
instante en el que sentía como las lágrimas cálidas y mojadas resbalaban por
mis mejillas. Él asintió acariciando mi mejilla y yo me froté en su mano, su
mano era grande, o bueno, más grande que la mía.
Miré hacia mi costado y Matheo salía junto a unas chicas,
rompí a llorar una vez más y Lautaro me aferró contra sí.
–Ese idiota no te merece… –Negué.
–¡Pero yo lo amo! –Dije en un estado totalmente
desesperado y su frente se frunció apretándome junto a él.
–Amame a mi Seri,
amame a mí como yo te amo. –Respiró sobre mí, su aliento me embriagó más que
las botellas y vasos de alcohol que tomé.
Cerré los ojos y sentí como acariciaba sus labios con los
míos, suspiré en cuanto pasaba sus manos bajo mi campera y abrazaba mi cintura.
Me dejé llevar por él…
–Yo te amo, te amo
desde que te vi. Y aunque no dejas de hacerle la vida imposible a mi mejor
amiga y a mí, te sigo amando… –Matheo la ama, por eso la odio. Yo quiero ser
esa… ¿Yo quiero ser esa? Dudé en cuanto Lautaro pasaba la mano sobre mi hombro
y besaba sobre mi cuello. Gemí contra el viento y sentí que se elevaba hasta
mirarme, jamás presté atención al verde de sus ojos y su precioso cabello
castaño claro.
Presionó contra mí y nos unimos en un beso. Oh sabe cómo
los dioses… Necesitaba esto.
–Si estuvieras conmigo sabrías cuanto vales cada día,
sabrías lo hermosa que sos cada segundo, te haría feliz cada momento… ¿Por qué
mierda detrás de los idiotas? ¿Eh? –Murmuró al fin y yo negué, nuestras narices
se chocaban suavemente y él me mantenía presionada a él, abrazándome, nos
transmitíamos calor.
Me sentí pesada una vez más. Hasta que caí en la cuenta
de que no estaba del todo bien.
–Lautaro… –Logre murmurar, la cabeza me daba vueltas.
–¡Mierda! ¿Serena? –Me llamó, pero no pude responder. Caí
en un hoyo de obscuridad.
*Sophia
POV*
Estaba bailando sola, porque Kala me había abandonado con
un chico, pero a mí no me gustó y simplemente le dije que tenía novio y que no
me interesaba, puras babosadas…
Moví mi cadera al compás de la música, bailando sola,
libre… hasta que alguien me tomó de la cintura. Bailé sin fijarme quien era la
persona que me había tomado por detrás. Pero bailaba muy bien y sabía cómo
tratar a una chica… Me estaba comenzando a acalorar, además de que tomé
demasiado, lo único que pido es que sea un chico lindo y agradable.
–Sos hermosa Sophie… –Habló agitado cerca de mi oído y sé
que reconozco esa voz, pero no sé de dónde.
Besó detrás de mi oreja, sobre mi cuello y acarició mi espalda,
la otra rodeó mi cintura y descansó sobre mi estómago mientras nos movíamos al
unísono. Jugó con mi pelo y luego de que la música terminó me di la vuelta.
–Matheo… –Susurré. Estoy ebria puede ser que sea producto
de mi imaginación. No tengo que
emocionarme, no tengo que emocionarme.
–Sophie… Me encantas Sophie. –Dijo acercándose. Apoyando
su mano detrás mi cabeza, me acercó a él. Acarició mi nariz con la suya y unió
nuestras frentes. –Tengo ganas de besarte Sophie… ¿Puedo? –Puse mis manos sobre
sus hombros y estaba transpirado bajo la sexy camisa de jean que estaba
empapada. Suspiré y él unió nuestras bocas.
–Matheo… Matheo
no, por acá anda Serena pued…–Me volvió a interrumpir presionando más contra mí
y acariciando mi espalda desnuda.
Oh por favor… Siento su transpiración bajo mis manos, su
aliento con sabor y aroma a uva, seguro que son esos chicles que siempre come o
lo veo comer. Sentí que me golpee contra una pared y él jugó con mi pelo, tiré
de su cabello presionando más hacia mí.
–¿Sophie? –De pronto me sentí enferma, me sentí ir, la
presión, mi presión estaba bajando, el alcohol me está haciendo muy mal. Mi
nombre en su voz es lo último que escuché.
~~~~~~~~~
*Serena
POV*
CONTINUARÁ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario