*Sophia POV*
Tomé un largo
respiro, jamás ni pintura, ni ropa ajustada, solo yo, con mis jeans anchos y
ropa suelta. Buenas notas y… Prácticamente jamás doy señales de vida a nadie,
parezco… Invisible. Pero ella me odia, como si supiera, no lo entiendo, desde
pequeñas, siempre me detestó. No lo sé, pero ella logra hacerme sentir mierda
siempre.
Me levanté y caminé
por el pasillo, entre toda esa gente que me veía caminar con ojos hinchados y
mirada triste, comencé a sacar los papeles, jamás nadie se acercó a mí. Pero
luego sentí como la niña, la que siempre anda con ella me ayudó.
–No creas que
porque te ayudo ahora soy tu mejor amiga. –Fruncí los hombros.
–Por mí podes irte
a la mierda, detrás de ella como siempre.
–Sé que a veces es
muy cruel, pero para eso te aconsejo que aprendas a alejarte de Kenttron. –La
miré y levanté una ceja.
–Pero yo no… –Ella
me interrumpió.
–Solo alejate de
él, porque esto es una estupidez al lado de lo que ella realmente puede
hacerte… Y lo sabes.
–¡No estoy detrás de Kenttron! –Le aseguré y ella levantó
ambas manos a la defensiva sin importarle, me dio la última hoja de papel con
mi imagen que sacó de la pared y se fue.
Perfecto, ahora también tengo la culpa de que Matheo
Kenttron sea novio de la idiota de mi hermanita. ¡Por dios! Todo está sobre mí,
pronto voy a mandar todo al a mierda.
~~~~~~~~~
Cada paso que daba en ese lugar, eran risas por lo bajo,
miradas, señaladas y… Todo era una mierda.
–¿Cómo estás? –Me abrazó Lautaro desde atrás. Me abracé a
sus brazos y me apoyé en su pecho.
–Como puedo… –Respondí. Me aferré a él y… me quebré.
–No llores Sophie, lo lamento muchísimo, cuando llegué
toda la entrada estaba empapelada con tu rostro, no pude hacer nada, enserio… –Negué.
–Sabes que eso no fue tu culpa. Mi bronca es que siempre
hace lo que quiere y nadie la frena… –Acarició mi cabello mientras me
presionaba contra él.
–Ya va a cansarse So, no te pongas así… –Yo le negué y me
sequé la nariz con un pañuelo descartable.
–Hace muchos años venís diciéndome lo mismo Lautaro,
aceptalo ella me odia y jamás va dejarme en paz. –Lautaro iba a responder
cuando llegó Kala muy enojada.
–Esa mina es una imbécil. –Dijo mirando el Facebook en su
teléfono. –Bueno, olvidémosla. ¿Salimos esta noche? Esta noche hay fiesta y que
no saben dónde… –Dijo golpeteando mi mejilla con una sonrisa pícara, obviamente
dije que no.
–¡Dale vamos! –Dijo Lautaro siempre hambriento de fiesta.
Yo volví a negar.
–Es en la casa de Kenttron… –Canturreó y aunque me
cosquillee el estómago, no quiero ir. –¡Pero es mi primito Kenttron! –Fruncí
los hombros, no soy bienvenida en la casa del sexy novio de Serena.
–¿Te gusta Matheo Kenttron, Sophie? –Negué rápidamente
sintiendo como mis mejillas ardían. –¡Oh no… Sophie! –Se rascó la nuca. –Sabes
que es un idiota…
–No digas cosas que yo no dije. Él no me gusta, además,
es novio de Serena Bandi, vamos, más de la misma mierda. –Aseguré confiada y
Kala rió.
–Vamos Sophie, sabes que eso no es cierto. No digas eso
de mi primo, él no es mierda, no es así, además él no es novio de Serena, se lo
pregunté yo misma, asegura que ella está loca y que, no quiere ser desubicado
con ella, sino ya se la hubiera sacado de encima.
–¿Enserio? –Pregunté rápidamente y Lautaro rodó los ojos
con irritación.
–¡Enserio tonta! –Rió ella.
Kala Kenttron, la conocí en la clase de Biología el año
pasado y desde ese mismo momento, ella fue mi mejor amiga. Luego de la muerte
de mi madre… Sonreí y Lautaro junto las manos pidiendo por favor, Kala lo imitó
y reí.
–Pero me prestas ropa… –Dije y ella me abrazó.
–¡Todo! Todo te presto. –Reímos.
–¡Fiesta! –Festejó Lautaro hasta que recordó. –¡Ay no! Mi
hermano va a estar ahí… –Se quejó y reímos.
~~~~~~~~~
Llegamos a la súper Mansión de los Kenttron, que a decir
verdad no le gana a la de mi mami. Me sonreí por mi broma privada.
–¿Linda no? –Asentí a lo que dijo Kala. ¡Oh si claro!
–¿De qué te reís? –Me miró Lautaro y bajó abrirnos la
puerta de su auto. Al parecer la única que no es adinerada en esta vida soy yo,
pensé acariciando el tapiz del auto de Lautaro.
–Nada, son tonterías mías. –El reggaeton retumbaba todos
los vidrios y las paredes afuera del auto.
Lautaro levantó la cabeza mirando la casa y lo agarré de
un brazo, Kala venía detrás hablando con algunas chicas.
–¿No lo vieron? (…) Me avisan cuando lo vean. –Las chicas
aseguraron avisarle cuando lo vean, a quien quiera que sea y se acercó en
cuanto las chicas ingresaron.
–¿Atrás de donde andas Kala?
–Matheo. –Frunció los hombros.
Ingresamos en la casa y sonaba una canción que hablaba
sobre ‘pastillas, alcohol y despertarse sin saber en dónde’. Rodé los ojos, eso
no es cierto, jamás te levantas sin saber en dónde… ¿O no?
Los chicos estaban exaltados, excitados, se notaban…
Felices. ¡Qué más da! Total dentro de
unas horas ya nadie va a estar sólido acá.
Nos juntamos con amigos de Kala, ella se conoce más de
media población, sobre todo chicos, del colegio. Nadie hablaba, todos bailaban,
eso sí, el alcohol no faltaba en aquella ronda. Kala me trajo un vasito
alargado de trago y lo tomé entre las manos, tenía frío, la pollera en este día
de fresco invierno no era buena idea.
Luego de un rato, Lautaro se me perdió y Kala estaba
hablando animada junto a un chico que aseguraba conocer a Brad Pitt. Ellos
reían, era obvio que no era cierto, pero… Kala reía junto a él y si ella era
feliz, que importa ¿No? Observé mi alrededor buscando con que entretenerme,
cuando ahí lo vi.
Estaban arriba, en las escaleras, usando de apoyo el
barandal. Matheo rió y llamó atrás mío, nuestras miradas se encontraron unos
segundos y guiñó el ojo. Sentí que mi corazón dio un vuelco, pero pronto
recordé que Kala estaba detrás mío.
Me di la vuelta y justo vi a Kala tirarle un beso, el
chico junto a Kala salió hacia las escaleras y ella me susurró:
–Mira esto… –La miré sin entender de que hablaba y ella señaló hacia esos chicos con el mentón.
Otra de esas canciones enganchadas que te retumbaban por
dentro comenzó, y el sonido era rápido. Los chicos comenzaron a bailar y fue en
ese instante en el que comprendí porque me gustaba tanto. Se movía destacando
entre los otros tres ¡Él está buenísimo! Comenzamos a bailar y las chicas
gritaban a ellos, sentí como me comenzaba a acalorar…
–¡Eso Sophie! No sabía que bailabas tan bien… –Me mordí
el labio en reproche sin creer eso. No era cierto, yo no bailo. Solo que… El
alcohol está haciendo su efecto y en este mismo momento no me importa si
alguien está mirando, solo cierro los ojos y me dejo llevar por la música junto
con mi amiga.
No porque me haga la inocente y no sepamos que ya no hay
nadie que no sepa sobre reggaeton, pero nadie cuenta que se siente estar entre
tanta gente bailando ese género de música. Nuestra confianza total nos lleva a
rozarnos de esa manera tan íntima, sintiendo uno de otro. Es raro… En fin, a
quien le importa.
Pronto una canción que hablaba de ‘Candys’ y toda la cosa
comenzó, y como si la canción la hubiese llamado, ella apareció con Candy a su
lado, me río, que ironía.
La canción habla sobre la típica chica mala que miente a
sus padres ser una dulzura y se sale de su casa en las noches escapándose y
haciendo desastre, entre ellos acostarse con quiere.
Rodé los ojos y ella se sacó su campera negra mostrándose
en su ropa provocativa, su rostro y altura perfectos y… Su actitud de la reina
de las perras.
Todos a su alrededor, todos en el centro, ella detrás de
Matheo quien caminaba de acá para allá junto a ella. Noté como lo miraba, ella
está muerta con él. Cuando lo besó no pude verlo y me fui. Esto definitivamente
me muestra que estoy enamorada de él. Me senté en la barra improvisada en la,
que yo creo, sería la cocina de la casa y tomé un poco más. Kala se sentó a mi
lado con cara de fastidio.
–No me mires así, te dije que ellos andaban…
–¡No digas estupideces Sophie! ¿No viste como él le
corrió la cara? Yo p…
–No me interesa Kal, ya está. –Suspiró con fuerza. –¿Lautaro?
–Frunció los hombros.
–Dijo que se iba, que lo llames cuando querías volver a
casa, le dije que yo te llevaba y se fue antes de que lo convencieras de
quedarse, dijo que te quería.
–Idiota… –Murmuré y Kala me tiró de un brazo.
–Vamos a bailar Sophie… Olvidala. Olvidalos a todos. Yo
voy a conseguirte a un chico lindo, con ese bonito trasero y esa pollera vas a
conseguir a alguien que valga la pena de verdad. –Asentí, ella tiene razón, no
puedo dejar que me fastidien la noche.
–Sí. Conseguime un chico lindo, vamos a bailar. –Dije y
ella tiro de mí hacia el enorme living donde nos pusimos en medio de todo a
bailar.
~~~~~~~~~
*Serena
POV*
CONTINUARÁ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario